La geotermia se define como el aprovechamiento de la energía térmica de la tierra y la que estudia los fenómenos térmicos internos de la tierra. Es una energía renovable que de forma ecológica produce calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria durante todo el año.
La energía captada del subsuelo que mantiene una temperatura constante durante todo el año y que mediante los colectores toma o cede el calor del subsuelo que luego la bomba geotérmica transforma climatizando los edificios. En invierno, el calor almacenado en el subsuelo es trasladado al interior de la edificación y en verano el proceso es el inverso, el calor del edificio es traspasado al subsuelo.
Es un dispositivo que incorpora un intercambiador enterrado que es el que permite que el intercambio de calor con el suelo se realice tanto para producir calor como frío.
El intercambiador enterrado está constituido por colectores de polietileno de alta resistencia y gran duración producidas en fábrica de una sola pieza. Por estos colectores circula el agua gliconada que facilita el intercambio de calor con el terreno.
Hay dos sistemas: Circuito abierto y circuito cerrado.
Circuito abierto: El captador es abierto y se puede utilizar cuando disponemos de pozos o recursos hídricos que nos lo permitan. Estan limitados tanto por los recursos como por las administraciones.
Circuito cerrado: Son los mas usuales y se pueden captar de varias formas ya sea de manera horizontal, vertical, mediante colectores de valla en el exterior, etc. Pero bá sicamente, hay dos tipos de instalaciones según la disposición de las tuberías: la configuración vertical y la configuración horizontal. El resultado que ofrecen ambos tipos de instalaciones es muy parecido, con la diferencia que el sistema vertical necesita de menos cantidad de terreno que el sistema horizontal.
En las instalaciones verticales las tuberías suelen ir enterradas a una profundidad de entre 50 y 200 metros. Pero tanto la profundidad como el número de perforaciones dependen de las características de estructura y aislamiento del edificio, así como de las necesidades energéticas del mismo y las características del suelo. Por su parte, las instalaciones horizontales suelen implantarse a una profundidad entre 70 centímetros y 1,5 metros de la superficie. La dimensión de los colectores dependeran de las características de la edificación a climatizar, suele ser entre 1,5 veces la superficie de la edificación para una buena construcción y hasta 2,5 veces para una construcción con malos aislamientos.
Sí, se puede instalar en edificios ya construidos. Además, la geotermia es eficiente tanto en edificios con grandes necesidades energéticas (hoteles, hospitales, edificios de oficinas, bloques de viviendas, etc) como edificios de menor tamaño y requerimientos energéticos más bajos (viviendas unifamiliares, chalets, etc).
Aunque la inversión inicial es mayor que la que requiere un sistema de climatización convencional, las subvenciones que conceden distintos organismos autonómicos, así como el ahorro final en la factura de la electricidad (del orden del 70% en modo calefación) permiten que el coste inicial se recupere en un corto plazo.
Sí, lo es. La combinación de geotermia y suelo radiante permite sacar el máximo partido a ambas tecnologías. También la geotermia se puede combinar con fancoils y radiadores de baja temperatura.
Realmente la geotermia es una energía renovable que los usuarios están empezando a descubrir y a demandar. Asimismo, también es cierto que muchos edificios nuevos y cada vez má s viviendas particulares están implantando sistemas de climatización geotérmica. La realidad es que en otros países como Finlandia, Suecia, Estados Unidos, Japón, Alemania, Holanda y Francia la geotermia es una energía especialmente conocida e implantada desde hace décadas. En estos países la geotermia estaba orientada casi exclusivamente a proveer de calefacción y de agua caliente a los edificios, mientras que nuestro país, más cálido que los arriba nombrados, necesitaba una doble solución que facilitara calefacción y refrigeración, además de agua caliente, lo cual se ha ido desarrollando en los últimos años en España.